Tú te pierdes

Y qué quieres que haga con tu ausencia?
Yo no pierdo con esto,
tu te pierdes
mis poemas en servilletas
la revolución de octubre en tu cama
la lista de canciones esperando ser dedicadas
caminar por los pasillos en la noche santiaguina
viajar a valdivia, conocer valdivia
tocar la guitarra mientras tomamos vino en la ventana
acampar en la playa protegidos de estrellas

escuchar mis historias inventadas
llenas de excusas para ser como soy
mis rabias y tus enojos, 
la infaltable pena de dejarnos por un par de semanas

ven, 
sabes que tu lo pierdes
tanta potencia siendo potencia
guardada en un cajón escondido
desgastándose de a poco
mientras juegas a esconderte

tú te lo pierdes.

El frío

una vez creí
que el frío te iba a regresar,
mentira

puros cuentos,
cuentos de viejos tristes
y desvelados
que toman un vaso de pisco
con dos cubos de hielo

que creen que un fenómeno metereológico
devolvería el olor de tu cuello,
y creen que tu vida depende del clima
puras mentiras

Te espero.

¿Hasta cuando vas a dejar que eso siga?
abúrrete,
tú y yo sabemos qué va a pasar.

Ya pasó,
y volvió a pasar
¿te acordai?

Acá uno se desdibuja, tratando de alegrar-te
invitar-te, descubrirte
open your mind, querida
hay casi una tonelada de ideas y cosas que contarte,
que estoy seguro que él no conoce
que estoy seguro que tú amarás

ven, te espero todavía,
eso es un récord, porque creo en ti
creo en lo que pudimos ser,
en que el café sea la excusa básica
para tomar tu suave mano.

Me acuerdo de tu voz, tu sonrisa
la dicotomía que te produce hablarme,
la contrariedad de querer estar acá,
pero amarlo a él, aún

Sabes que tengo todo el tiempo del mundo,
tómate el necesario para darte cuenta
pero antes avísame,
para prepararte la mejor bienvenida.

Para contarte todas las cosas que he ido acumulando, mientras te espero.

La tercera caída

Cuando las estructuras empezaban a caer sobre mi,
malherido intenté caminar y seguir caminando
como si quisiera despertar en medio del oscuro lamento

Cuando las palabras se tornaron en metrallas,
y el metal quemaba más que el capó de un auto
no encontraba donde asirme en ese vaivén de estocadas.

No se cómo seguí caminando,
levanté los ojos entre la tierra y escupí un par de cerros
miré el desierto que empezaba a reflotar frente a mi
y empecé a sembrar nuevamente, todo de nuevo.

Ya es la tercera vez.

Check in

A Celinda Tapia

Las ventanas están sucias, 
y el paquete de avena de hace un año sigue ahí abierto y casi lleno
llegas de visita hoy después del largo vuelo
y te alegras de verme bien, bonito y pleno.

¿Cómo va la pega? 
y te sirvo un tecito de bolsita porque no compro de hoja
¿Cómo te has alimentado?
y entremedio debo frenar tus ganas de ordenar las cosas y barrer

La abuela chocha te digo, Likan crece como un arbolito
y sigue tu incontable legado un nuevo corazoncito
No hay cariño más sincero que el tuyo, 
que pese a los saltos que hago a mis 26, aún estás acá.

Y quien sabe qué caminos nos han de llevar
pero hay días que sólo quiero regresar
a la raíz de este gran árbol que no para de crecer

a reencontrarme contigo, mamá.