La tercera caída

Cuando las estructuras empezaban a caer sobre mi,
malherido intenté caminar y seguir caminando
como si quisiera despertar en medio del oscuro lamento

Cuando las palabras se tornaron en metrallas,
y el metal quemaba más que el capó de un auto
no encontraba donde asirme en ese vaivén de estocadas.

No se cómo seguí caminando,
levanté los ojos entre la tierra y escupí un par de cerros
miré el desierto que empezaba a reflotar frente a mi
y empecé a sembrar nuevamente, todo de nuevo.

Ya es la tercera vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario