(Redolés M.)
el sonido de la quena y esa mujer cantando el
cucurrucucú paloma en las afueras de un restaurant
en esta ciudad
me hacen nuevamente pensar en
ti
por todo eso desfasado de la nostalgia
y la pena y los cobardes claveles
y la ternura y la vergüenza y la vergüenza
y los lugares comunes de nuestros gustos pequeñoburgueses
juntos y no revueltos.
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