La taza de té

Hay días en que la taza de té es más que una taza de té,
es la cocina y el olor de la cazuela que mi madre cocinó
escribir canciones que luego la historia eliminará en su camino
el canto de la melancolía mientras el humo lo limpia todo.

Hay mañanas en que los dulces no encuentran su sabor
y los minutos seducen a la rutina
tardes enteras de andar por la plaza
como inventando una nueva teoría

No estabas, y no te fui a buscar
no había excusa para volver a golpear
hay días en que el amor no vuelve a ser lo que fue
y la apatía clásica se sumerge en la taza de té.




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