La atmósfera evitaba los indicios esa noche,
el agrio despertar quebró el sol por la ventana
no sabes el sueño que te poseyó la noche anterior
no tendrías cómo.
Contraste de color y fuego de la voz
onírico deseo de encontrarnos en tu sitio
supieras como arden esas manos por tu cuello
supieras como surgen las cenizas en el sexo
Apetito voraz de tu caliente holgura,
tus llagas y hendiduras estrujan mi hombría
y me veo mínimo ante tu deseo de hembrita
pero atiendo tu calor en mis noches frías.
Penetro tus temores y la calma de la noche,
trozos de poesía desprenden tus gemidos
jugoso corazón de soledades
hermosa ilusión nocturna y húmeda.
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